¿Algo te preocupa, tesoro?
¿Un recordatorio que se porta mal, un hábito que no encaja, un humor que nunca aparece? Escríbeme: lo leo todo, con mis gafitas puestas.
Cuéntame qué pasó, qué esperabas y, si puedes, la fecha y hora del recordatorio. No hacen falta archivos de registro: Nonna no guarda ninguno. Si tienes dudas de privacidad, lee la política de privacidad.